Mujer sentenciada a 5 años de prisión por accidente fatal de DUI en Hialeah en 2006
HIALEAH, FLORIDA — Casi 20 años después de un trágico accidente por conducir bajo los efectos del alcohol (DUI) que cobró la vida de una mujer en Hialeah, Leydis Menéndez Abdala, de 52 años, fue sentenciada a cinco años de prisión tras declararse culpable este martes.
Abdala enfrentaba cargos de homicidio vehicular con conducción imprudente y homicidio por DUI, relacionados con un choque ocurrido el 12 de agosto de 2006.
El accidente fatal en Hialeah
Según la Policía de Hialeah, la víctima, Gloria Marcia Hall, salió de su residencia alrededor de las 4:00 a.m. y se detuvo en un semáforo en la calle 68. Cuando retomó la marcha, fue impactada por un vehículo que presuntamente se pasó la luz roja.
Hall murió en la escena del accidente.
El hermano de la víctima, Joaquin Freire, comandante de la Policía de Miami, declaró que Abdala fue trasladada en helicóptero al Hospital Jackson Memorial tras el choque.
Niveles de alcohol más del doble del límite legal
De acuerdo con los fiscales, los análisis revelaron que los niveles de alcohol en sangre de Abdala superaban más del doble del límite legal permitido en Florida.
Sin embargo, antes de que pudiera ser arrestada, huyó del país. La fiscalía sostiene que su entonces novio —quien era oficial de policía en Hialeah— le habría advertido sobre la inminente acción judicial. También se alegó que otros oficiales pudieron haber facilitado su fuga.
Captura y extradición casi 20 años después
El caso permaneció sin resolverse durante casi dos décadas hasta que, en 2025, fiscales recibieron información de que Abdala sería deportada por autoridades mexicanas.
Fue extraditada al sur de Florida e ingresada en la cárcel del condado Miami-Dade el 29 de agosto de 2025.
Sentencia y reacción de la familia
Durante su comparecencia más reciente en corte, Abdala fue sentenciada a:
● Cinco años de prisión
● Tratamiento obligatorio contra el abuso de sustancias
● Revocación de su licencia de conducir
Freire calificó el momento como “agridulce”.
“Esto revive el dolor que esta persona ha causado a mi familia y a mí. Además, ella no aceptó la responsabilidad por sus acciones, lo cual es lo más importante”, expresó.
“Por otro lado, es gratificante verla sentada ahí, vistiendo el uniforme naranja, sabiendo que está en la cárcel del condado”.
El caso vuelve a poner en el centro del debate las consecuencias de conducir bajo los efectos del alcohol en Florida y cómo la justicia puede tardar, pero finalmente alcanzar a los responsables.